
La distracción y la ignorancia
Cuando hablamos cotidianamente de distracción, parecería que nos referimos a dos enfoques, a priori, diferentes.
El primero nos dice que, al distraernos, perdemos la atención del lugar en el que en ese momento deberíamos mantenerla y como consecuencia de esta distracción o esta pérdida de la atención, suceden consecuencias negativas o no deseadas.








