
La conciencia de la herida entre padres e hijos
Todos y todas tenemos una herida. Una herida emocional que nace de la relación con nuestros padres. Cuando estábamos indefensos, algo no fue como sentíamos que necesitábamos, algo fue doloroso en intensidad o en duración y nos causó tal impacto que marcará nuestro comportamiento relacional con los demás, con nosotros mismos y con la vida no solo en la infancia o adolescencia, sino también en la vida adulta.






















