
La herida primordial: nuestro enemigo íntimo
Dentro de nosotros los seres humanos hay un ser puro y limpio. Siempre es así en cada uno de nosotros. Es la esencia o la naturaleza del ser humano. Sin embargo, ese ser inocente, no puede crecer en esta vida sosteniéndose en esa pureza. Porque no sabe sostener el dolor sin convertirlo en sufrimiento.








